Esta pulsera es un básico imprescindible en cualquier joyero debido a su diseño equilibrado y altamente estético. Se compone de una serie de eslabones ovalados planos, cada uno con dos perforaciones simétricas que crean el famoso patrón de “grano de café”. El acabado pulido a espejo de cada eslabón permite que la pieza refleje la luz de forma constante, aportando un brillo lujoso a la muñeca. Cuenta con un cierre de mosquetón seguro y una cadena de extensión que garantiza versatilidad para diferentes medidas, siendo una joya perfecta tanto para llevar sola como para combinar con otras pulseras de cadena.
Detalle: Eslabones planos calados con terminación de alto brillo; incluye cierre de langosta y extensión ajustable.
Acabado: Baño en Rodio (Dorado).


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